HERALDO
RUBÉN
RIBA
Venado Tuerto, 30 de diciembre de 1942 — Buenos Aires, toda la vida.
Constructor, maestro del oficio, fundador de un legado de tres generaciones.

Heraldo Rubén Riba nació el 30 de diciembre de 1942 en Venado Tuerto, Santa Fe, en el seno de una familia trabajadora. Su padre, Francisco Riba, era constructor; su madre, Rosa Árboles, ama de casa. El mundo de la obra entró en su vida antes de que pudiera elegirlo.
En 1956, con apenas 13 años, la familia se muda a Llavallol, zona sur del Gran Buenos Aires. Sin tiempo para la adolescencia, Heraldo empieza a trabajar codo a codo con su padre en la construcción. Aprende rápido. Aprende bien.
El giro decisivo de su formación llega con El Viejo Tupone —un italiano que hacía reparaciones y mantenimiento de edificios, de carácter difícil pero de una habilidad sin igual—. Tupone primero lo contrató para manejar su vehículo, ya que Heraldo acababa de sacarse la licencia luego de recuperarse de un accidente. Con el tiempo, aquella relación se convirtió en una escuela de vida: Tupone le enseñó cada secreto del oficio, cada truco del mantenimiento, cada mañana en la obra.
Cuando ese ciclo se cerró, Heraldo buscó crecer. Un ingeniero de su entorno lo conectó con quien sería el mejor vínculo laboral de su vida: Carlos Guillochon, administrador de edificios que recién arrancaba. Empezaron prácticamente juntos. Desde ese primer apretón de manos, Heraldo le fue fiel cada día. Crecieron por caminos distintos, pero siempre el uno al lado del otro.
En 1982 funda la empresa que hoy conocemos como SNS Mantenimientos de Edificios. En el rubro, todos lo conocen como "Riba": mal carácter, pero la palabra más firme que se podía encontrar. Fiel. Responsable. Incansable.
Pasaron los hijos, pasaron los yernos. Hoy la tercera generación lleva el estandarte con el mismo rigor que él imprimió desde el primer día. El nombre cambió. El estándar, no.
1942
Un nacimiento en el litoral
El 30 de diciembre de 1942 nace Heraldo Rubén Riba en Venado Tuerto, Santa Fe. Hijo de Francisco Riba —constructor— y de Rosa Árboles, ama de casa. Desde la cuna, el mundo de la obra fue parte de su vida.
1956
Rumbo al sur del GBA
La familia Riba deja Venado Tuerto y se instala en Llavallol, zona sur del Gran Buenos Aires. Heraldo tiene 13 años y no tarda en ensuciarse las manos: empieza a trabajar en la construcción junto a su padre Francisco.
~1960s
El Viejo Tupone
El encuentro que lo moldearía para siempre. Heraldo traba amistad con un italiano al que todos llamaban "El Viejo Tupone": reparador de edificios, carácter imposible, maestro sin igual. Primero lo contrató para que manejase su camioneta —Heraldo recién había sacado la licencia tras un accidente—. Con el tiempo, Tupone le transmitió cada secreto del oficio. Bipolar, genial, irrepetible.
~1970s
Carlos Guillochon
Al cerrar ese ciclo, Heraldo buscó crecer. Un ingeniero lo puso en contacto con Carlos Guillochon, administrador de edificios que recién arrancaba. Empezaron prácticamente juntos y desde ese primer apretón de manos Heraldo le fue fiel cada día. Crecieron por separado, pero siempre juntos.
1982
Nace SNS Mantenimientos
Con décadas de oficio, una red de confianza construida ladrillo a ladrillo y una reputación que lo precedía, Heraldo funda la empresa. En el rubro todos lo conocían como "Riba". Mal carácter, pero la palabra más seria que se podía encontrar.
2ª Gen.
Los hijos y los yernos
El legado trasciende al fundador. Los hijos de Heraldo y luego sus yernos toman la posta. El estándar del abuelo no se negocia: el laburo tiene que quedar bien.
Hoy
3ª Generación
La tercera generación lleva el estandarte. El nombre es SNS Mantenimientos de Edificios. El alma sigue siendo HR.
EL VIEJO
HERALDO
Carácter imposible, sabiduría sin igual. Sus dichos quedaron grabados en quien aprendió de él.
HR
"EL LEGADO NO SE HEREDA. SE GANA."
Heraldo Rubén Riba · SNS Mantenimientos de Edificios · Est. 1982VOLVER A SNS